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domingo, 19 de febrero de 2012

TESTAMENTO DE DOÑA CATALINA FERNÁNDEZ GUANARTEME, HIJA DE FERNANDO GUANARTEME

EXISTE EL DOCUMENTO EN EL ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE LAS PALMAS “JOAQUÍN BLANCO”.

Catalina Hernández Guanarteme falleció en la villa de Agüímes en el mes de febrero de 1526, en casa de su sobrina doña Catalina Garra de Urúspuru Guanarteme. Su tercer marido, Blas Rodríguez, cumpliendo el mandato dado por su fallecida mujer, registra su última voluntad en la Villa de Gáldar, el 10 de abril de 1526, ante el escribano Alonso de Sanclemente.
El testamento efectuado en el año de 1526 refleja claramente los cambios que se han producido con la conquista de Gran Canaria, finalizada oficialmente el 29 de abril de 1483. Por lo que es un documento de valor significativo.
La imposición y aceptación de una nueva religión, adquiriendo la princesa canarii un amplio conocimiento y devoción. Las costumbres cristianas, ante el temor al purgatorio, se manifiestan en el número de misas y obras pías que recoge el testamento. Al mismo tiempo, acudiendo a los escribanos de la Villa de Agüímes y de Gáldar, reconocen los procedimientos implantados por la nueva administración, dándole el valor legal que tendrían en la sociedad colonial postconquista.
En el protocolo notarial se refleja el rango que ostentó su padre, Tenesor Semidán, bautizado como Fernando Guanarteme: “hija de don Hernando de Guanarteme, rey que fue desta ysla de la Gran Canaria, que es ansimismo difunto”.
El sincretismo de ambas culturas puede verse en los matrimonios de Catalina Fernández Guanarteme, casada por tres veces sin haber sido viuda de ninguno de ellos. A su muerte y estando casado con Blas Rodríguez, también le sobreviven sus ex-maridos, el castellano Pedro de Vega y el vasco Adán de Acedo, por lo que algunos investigadores ven ante la facilidad de casarse y descasarse el respeto a las costumbres aborígenes, en parte, por el rango de hija del Guanarteme y la potestad que tenía para contraer varios matrimonios, a lo que debía contribuir también la sociedad matrilineal que existió en Gran Canaria en época ancestral.

1526 abril 10 Gáldar.
Sepan quantos esta carta de testamento vieren como yo… (roto)… que so de la villa de Agáldar, que es en esta isla de Gran canaria, en nombre y en Vds. e ansy como procurador testamentario que soy de Catalina Hernándes Guanarteme, mi muger, difunta que Dios aya, hija de don Hernando de Guanarteme, rey que fue desta ysla de la Gran Canaria, que es ansimismo difunto, por virtud de la carta de poder que della tengo que pasó en la villa de Agüímes que es en esta dicha ysla ante Juan Berriel, escribano público de la dicha villa en domingo diez e syete días del mes de hebrero deste presente año de mill e quinientos e veynte a seys años que está e queda en mi poder, otorgo e conosco que fago e ordeno el testamento e última e postrimera voluntad de la dicha Catalina Hernándes, mi muger, segund que ella conmigo lo platicó e acordó en la manera siguiente: mando primeramente el anima de la dicha catalina Hernándes, mi muger, a Dios nuestro señor que la crió e redimió por su preçiosa sangre e tan caranmente la quiso comprar la quiera llevar a su santísima gloria celestial e reynar con los sus santos e ruego e pido por merced a la gloriosa virgen Santa María, su madre, ella que es madre de misericordia e de piedad e nunca cese de rogar por los pecadores quiera ser rogadora e intercesora al su muy glorioso hijo nuestro señor Ihesuxpisto por el anima de la dicha Catalina Hernándes, mi muger, que la quiera llevar a la su santysima gloria e mando el cuerpo de la dicha mi muger a la tierra de donde fue formado que a ella sea reducida e declaro que por quanto la dicha Catalina Hernándes, mi muger, falleció en la dicha villa de Agüímes,delmalde pestilencia de que estava herida e está enterrada en la hermita de señor San Sebastián de la villa de Agüímes, e ella se mandó enterrar en ella e yo de su nombre le declaro e nombro que su sepultura donde al presente está enterrada e mando que le digan por su anima en la iglesia de señor santiago de Agáldar desta villa de Gáldar donde hera tal parroquiana una misa de enterramiento cantada con su vigilia e letanía e nueve días e cabo de nueve días e cabo de año ofrenda de su pan e vinoe çera e se pague por lo dicho de los bienes de la dicha Catalina Hernándes lo acostumbrado;y otrosy mando que se diga por el ánima de la dicha Catalina Hernándes, mi muger, rn el monasterio de Sant Antonio de la orden de señor san francisco que está en la villa de Agáldar e por los frayles del un tryntenario de misas abierto e que se pague por los derechos de los bienes de la dicha Catalina Fernándes; e mando asymismo en el dicho nombre que se dé en limosna por el anima de la dicha Catalina Hernándes a la obra de de la iglesia de la dicha villa de Agüímes donde está enterrada medio real de plata e a la obra de la iglesia de santiago de Gáldar e a Nuestra señora de Guía e a la obra del monasterio de Sant Antonio de Papua de Gáldar e …(roto)… Sebastián e al hospital de san pedro martir e a Nuestra Señora de la Vega e a Santa Lucía e a San Antón e a Santiago que son en el término de Gáldar a cada una seys maravedis. E mando que se dé en limosna por el anima de la dicha mi muger e de sus bienes a la redención de los cautivos xpistianos …(roto)… en tierra de moros e a la Santa Cruzada medio real de plata.
E declaro en nombre de la dicha mi muger como su procurador testamentario que durante el …(roto)… en como hezimos e …(roto)… por neçesidad que tuvimos hezimos e çelebramos escritura …(roto)… de dos doblas …(roto)… obligamos …(roto)… tributo. Mando …(roto)… de sus bienes e de …(roto)… villa de Gáldar …(roto)… E asimismo durante …(roto)… Catalina Hernándes hezimos e obligamos las debdas siguientes e devemos …(roto)… a Nuestra señora de Guía mill e çiento e quinze maravedís e a las animas del purgatorio …(roto)… ciento e treinta e çinco maravedís e a Nuestra Señora de Guadalupe quatroçientos e setenta maravedís en limosnas que para las dichas iglesias avemos cojido, e durante nuestro matrimonio lo gastamos en nuestra provisión e mantenimiento, e a Lorenzo Ryberol mill e noveçientos e sesenta maravedís de ropa quedel compramos por un contrato público que dellole hezimos, e a Lazaro Ortis una dobla de oro que prestó a la dicha mi muger, e a Ynés de Mayorga quatro reales nuevos que la dicha mi muger en su vida, e a Juan Perdomo tres hanegas de trigo, e a Gonzalo Dias, travajador, una dobla de oro que enprestó a la dicha mi muger en su vida, e a Ynés de Mayorga quatro reales nuevos que quela dicha mi muger le devía, e a Juan Perdomo tres hanegas de trigo, e a Gonzalo Dias, travajador, una dobla de oro que enprestó a la dicha mi muger en su vida, mando que todas las dichas debdas sean pagadas de montón, e asimismo declaro que no tengo memoria si de alguna cosa la dicha mi muger es en cargo a alguna persona, pero mando por descargo de su anima e conciencia que sy alguna persona viniere jurando que ella le es en cargo de fasta çient maravedís jurandolo o dando testigos dello que lesean pagados de los bienes de la dicha mi muger.
E para cumplir este dicho testamento en el dicho nombre dexo por albaceas de la dicha mi muger para que cumplan lo en este testamento contenido a Juan de Vargas, vezino de esta dicha villa nuestro padre e señor e amigoe a Bastiona Mayor, hija legitima de la dicha mi muger, e a mi el dicho Blás Rodríguez, su marido,a todo tres juntamente e a cada uno de ellos por sy ynsolidun a los cuales ruego e pido por merced por amor de Dios nuestro señor lo quieran açebtar porque éldepare de lo que faga por ellos e los apodero en el dicho nonbre en todos sus bienes para que puedanvender e …(roto)… tanto dellos quantos basten para que cumplir e pagar este dicho mi testamento e las mandas e cláusulas en él contenidas e conplido e pagado lo suso dicho mando en el dicho nombre que todo lo que fincare e remanesçiere de los bienes de la dicha mi muger los ayan y ereden la dicha Bastiona Mayor e María Azado e Violante Azedo e Juan e Pedro, hijos legitimos de la dicha mi muger e de mi e de otros sus primeros maridos, igualmente e tanto uno syn fraude alguno e revoco en el dicho nonbre e doy por ninguno todos e cualesquier testamentos e mandas e codeçillos que la dicha Catalina Hernándes, mi muger, hasta oy tengo …(roto)… fecho, los quales quieroe mando en el dicho nonbreque no valgan ni fagan fe en juicio ni fuera del salvo este el qual valga por testamento e codeçillo de la dicha mi muger e sus postrimera voluntd …(roto)… de verdad otorgué la presenteque es fecha la carta en la villade Gáldar que es en la ysla de la Gran Canaria diez días del mes de abril año del nacimiento de nuestro Salvador Ihesuxpisto de mill e quinientos e veynte e seys años.- Testigos que fueron presentes Juan Perdomo, e lazaro Ortiz, alguacil, e Lope de Sequera e Gonzalo Díase Gonzalo Vaez, vecinos de la dicha villa, e el dicho Blás Rodríguez lo firmó de su nombre aquí,- Blás Rodríguez.
En lunes syete de mayo de IUDXXVI años [1526]
En este día Blás Rodríguez, vezino desta villa, hizo ynventario de los bienes …(roto)… Falta el folio siguiente.
FUENTE:

Manuel Lobo Cabrera. Trascripción publicada en el Boletín Millares Carlo, volumen I, número 1, junio de 1980, pp 139-148.
Felipe Enrique Martín Santiago es Profesor y Miembro del Centro de Interpretación e Investigación Etnográfico e Histórico del CEO Tunte. Publicado en el número 210 de la Revista Bien Resabe.
maimenes

miércoles, 15 de febrero de 2012

LEY CONSTITUCIONAL DE LA ISLA DE CUBA








http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/6/2525/33.pdf
Interesante enlace que nos dirige al documento sobre la;
LEY CONSTITUCIONAL DE LA ISLA DE CUBA
O REPUBLICA DE CUBA, CON SUS DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES PARA EL REGIMEN PROVISIONAL DE LA ISLA EN EL 11 DE JUNIO DE 1935
maimenes

domingo, 12 de febrero de 2012

APELLIDOS CANARIOS

Este escrito se Dedica al Investigador Carlos Platero Fernández, por su gran trabajo de los apellidos en canarias.
La inscripción en los libros parroquiales de bautismos, bodas y defunciones se establece en España a mediados del siglo XVI. Desde ese tiempo, los apellidos españoles se transmiten de generación en generación, aunque con cierta libertad en su elección. La instauración del registro civil, en el año 1869, pone cierto orden en los apellidos; aunque la fórmula “el primer apellido el del padre y el segundo el de la madre” ya se usaba con anterioridad a esta fecha.
Carlos Platero Fernández, en su libro Los Apellidos en Canarias (1992), realiza una clasificación de 6 etapas o periodos históricos de la llegada de 
los diversos apellidos a Canarias, partiendo del siglo XV.
1) De 1402 a 1406, con la llegada de aventureros, normandos y después de castellanos. El francés Jean de Bethencourt repuebla las islas de Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro.
2) En fechas cercanas a la anterior, La Gomera pasa a ser una isla feudal.

3) De 1478 a 1496, la Corona de Castilla conquista las islas de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, después de una notable resistencia de sus habitantes.

4) Entre los siglos XVI y XVII, periodo de consolidación de la repoblación de todas las islas canarias. Se incorporan los habitantes nativos a la civilización europea junto a: españoles peninsulares; la significativa colonia de los portugueses, muchos de ellos de la Madera; flamencos; y habitantes de Marsella, Niza, Génova, Sicilia o Malta, entre otros

5) Durante los siglos XVIII y XIX. Católicos escoceses, irlandeses e ingleses, así como franceses deportados después de la batalla de Bailén en 1809.

6) Aportación oriunda de distintas regiones peninsulares, además de otras colonias extranjeras como la de: hindúes, sirios, palestinos, jordanos, libaneses, argelinos, marroquíes. Además de otros lugares como Guinea, Japón, China, Corea y algunas familias europeas y americanas.


Según Carlos Platero Fernández, la mayoría de los apellidos actuales canarios tienen su origen en Galicia y Portugal, sin desdeñar la procedencia vasca, navarra, catalana, cántabra, castellana, leonesa, andaluza, murciana, extremeña, asturiana, valenciana y mallorquina.
El mismo autor confiesa que existen pocos apellidos de origen netamente canario, entre ellos podemos reseñar los mayormente considerados canarios o acanariados, sin menospreciar otros: Apolinario, Armas, Artiles, Arucas, Bencomo, Bentancor, Caballero, Curbelo, Drago, Dumpierrez, Guanche, Machado, Negrín, Oramas, Perdomo, Sabina, Socas, Tacoronte, Tejeda y Umpierrez.
El normado Juan de Bethencourt trae a Canarias en el comienzo del siglo XV apellidos franceses y castellanos: Bethencourt y sus variantes Betancurt y Betancor; Armas; Brito y Bristol; Berriel; Diepa; Guillén; Marichal; Melián y Meilland; Prudhome o Perdomo; Picard; Umpiérrez y Dumpiérrez; Verde; entre otros.
A la mitad del siglo XV, llegan a Canarias castellanos, andaluces, catalanes y mallorquines. Hernández Peraza es acompañado de personas con apellidos como Aday, Alonso, Ayala, Casañas, Luzardo, Peraza y Tenorio. Más adelante, con Inés Peraza de Las Casas y su marido Diego García de Herrera, aparecen otros apellidos, Álvarez Osorio, Bernal, Cabrera, Camacho, Castellano, Cubas, Chemida, Fernández de Saavedra, Gallegos, García de Salazar, García Varela, Gómez, Hernández, Jaraquemada, León, López de Alcázar, Machín, Martel, Martínez de Tapia, Méndez, Mirabal, Morales, Navarrete, Negrín, Ocampo, Padilla, Palenzuela, Párraga, Placer, de la Peña, Pérez de Aguirre, Rodríguez, Sánchez de Morales, San Juan, Sarmiento, Silva, Venegas, Vergara y Zurita.
En 1478, Juan Rejón llega a Gran Canaria con nuevos apellidos como Algaba, Almeida, Álvarez, Arévalo, Bermúdez, Bolaños, Burgos, Cabezudo, García de Santo Domingo, Guzmán, Hervás, Jáimez de Sotomayor, Lezcano, Maldonado, Mareantes, Mayor, Mayorga, Medina, Michel, Michelico, Miguel, Miguels, Mojica, Mújica, Prado, Ruiz, San Esteban, Solórzano, Suárez Gallinato, Trejo, Valdés, Vargas y Zambrana. De esta época, son los primeros apellidos de origen aborigen como Arucas, Guanarteme y Doramas.
La real cédula de 4 de febrero de 1480 de los Reyes Católicos permite el primer repartimiento tierras y agua en Gran Canaria por medio del gobernador Pedro de Vera. Ello atrae a los primeros judíos genoveses, a sus congéneres del mediterráneo y a todos aquellos beneficiados en los repartos: Acedo, Aguiar, Albaida, Ariñez, Arnero, Barrera, Bartolomé, Betanzos, Blanco, Calderón, Cava, Cazaña, Cerpa, Cherino, Ciberio o Siberios, Escobar, Escobedo, Espinosa, Fajardo, Fernández Gaeta, Fernández de Peñalhajo, Figueroa, Fonseca, Fontana, Francés, Frías, García, García del Castillo, Gaeta, Galán, Godoy, González de Madrid, González de Navarra, González de Sevilla, Haro, Herrera, Hidalgo, Hinojosa, Hoces, Jérez, Machuca, Madrid, Malfante, Marquina, Matos, Molina, Moxica, Mondragón, Montoro, Morisco, Muñoz, Naranjo, Núñez de Toledo, Ortiz de Zárate, Orueña, Palomino, Palomo, Pellor, Peñalosa, Pera, Puerto, Quintana, Ramírez, Reinoso, Rivera, Rodríguez de Palencia, Salazar, Salmerón, Sánchez, Santa Ana, Santana, Santa Gadea, Santisteban, Segovia, Segura, Soria, Suárez, Torres, Vachicao, Vanda, Varea, Vega y Vera.
José Antonio Cebrián Latasa, en su diccionario sobre los conquistadores de Las Islas Canarias (2003), menciona los apellidos de los conquistadores de las islas de Gran Canaria, La Palma y Tenerife, y su posible procedencia.
Aborígenes gomeros conquistadores: Abtejo, Aguaberque, Alcázar, Armas, Baeza, Benítez, Castilla, Córdoba, Espadero, Espino, Fernández, Flandes, García, González, Hernández, López, Marraxo, Medina, Mexacar, Moguer, Mulagua, Obispo, Rodríguez, Rodríguez de Hara (Abhal), Simancas, Vargas, Vizcaíno.
Aborígenes grancanarios conquistadores: Beltrán, Bentagayre, Bermúdez o Bermudo, Buenviaje, Cabello, Camacho, Cartaya, Casas el Viejo, Cojo o Coxo, Córdoba, Cosme, Delgado, Díaz, Doramas, Fernández, Frías, García, Gentilmarao, González, Gran Canaria, Guanarteme, Guzmán, Herrera, Hierro, Izquierdo, Lengua, León, Lopez, Lugo (Tyxandarte), Luis, Maninidra, Manzanufio, Martín, Mayor, Mondura, Pablo, Pascual, Pestano, Ramos, Robles, Rodríguez, Sánchez, Sierra (Bentagaire), Talavera, Torre, Torres, Vera, Vizcaíno.
Conquistadores procedentes de las islas de Lanzarote y Fuerteventura: Badajoz (Extremadura), Bonilla (Lanzarote), Castellano (Lanzarote), Delgado (Lanzarote), Fuentes, Mayor (Lanzarote), Mayorga (Lanzarote), Melián (Lanzarote y Fuerteventura), Salazar (Vasconia), Samarinas (Fuerteventura y Lanzarote), Sánchez de Morales el Mozo, Simancas (El Hierro).
Conquistadores portugueses: Afonso, Ballesteros, Gómez.
Conquistadores de Borgoña (actual Bélgica): Alimán o Alemán, Grimón.
Conquistadores de Génova: Arnao, Viña.
Conquistadores castellanos/andaluces: Ágreda (Extremadura), Alarcón (Andalucía), Aguilar (Extremadura), Argüello, Arjona, Albornoz, Alcalá, Alcántara, Alcaraz, Alcaudete (Andalucía), Almansa, Almodóvar (Andalucía), Amarillo Fernández (Andalucía), Antequera (Andalucía), Arceo (Burgos), Arcos (Andalucía), Armas, Aroche (Andalucía), Astorga, Baena, Bajo o Baxo, Barrios, Becerril, Benítez (Andalucía), Benito, Buendía (Andalucía), Burgillos, Cabrejas (Andalucía), Cáceres, Cala, Campos, Campuzano, Castillo (Valladolid), Díaz, Dome a Dios, Dotor, Espinosa (Andalucía), Estopiñán (Andalucía), Estrada, Fernández (Galicia), Fernández de la Fuente (Andalucía), Fernández de Lugo (Andalucía), Fuente, Gallego (Andalucía), Gallegos, González, Gorvalán (Andalucía), Grecia (Grecia), Guerra (Extremadura), Gutiérrez, Guzmán (Toledo), Herrera, Hijas (Andalucía), Horna, Hoyo (Santander), Ibáñez, Jaén, Joven o Jove (Barcelona), Lara, León, Lerma, López, López de Villera, Lucena, Llerena (Extremadura), Malpica, Manzanilla (Andalucía), Márques, Marroquín, Martín o Martínez de Padilla (Andalucía), Martínez, Medina, Méndez (Extremadura), Mercadillo o Mercado, Mesa (Andalucía), Mexía, Miranda (Navarra), Montañés o Montañón, Montemayor, Monterio, Mora, Morales, Moratalla, Moreno, Muñoz (Andalucía), Navarro, Ocampo (Galicia), Ontiveros, Peña, Pérez de Arana, Pérez Azagayado, Plasencia, Ponce, Porras, Ramírez (Andalucía), Redondo, Rey o Vega, Ríquel o Dorador (Extremadura), Rodríguez, Rodríguez de Lucena, Rodríguez de Gamonales, Rodríguez de Palenzuela (Burgos), Rojana, Sánchez de Turel, Sepúlveda, Serrano, Solís, Soria o Quintana (Soria), Suárez Gallinato, Suárez de Quesada, Talavera, Téllez, Torres, Trujillo (Andalucía), Valdés (Andalucía), Valdespino, Vera (Andalucía), Xáimez de Sotomayor, Ximénez (Extremadura), Ydalgo, Zamora, Zapata (Salamanca), Zárate, Zorita (Andalucía).
Gran Canaria, a raíz de su conquista, es un centro de mercado de esclavos. Los negros y moros, procedentes del continente africano son capturados, en un principio, para la realización de trabajos en las explotaciones azucareras; este negocio en la isla, en toda la centuria de 1500, atrae a comerciantes venidos de diferentes lugares: genoveses, flamencos, franceses, portugueses, aragoneses, castellanos. Los mercaderes mediterráneos y atlánticos traen productos manufacturados, hierro, papel, loza, hilos, mayormente, y reciben por ello azúcares y esclavos.
Mercaderes de Génova: Adorno, Baptista Reto, Bautista Corona, Borlengo, Box, Calderina, Casanova, Casaña, Colombo, Franquez, Grillo, Leardo, Lercaro, Marín, Mayuelo, Paniguerola, Pérez, Sobranis.
Mercaderes de Flandes: Bruynzeles, Donis, Febres, Hesquer o Esquier, Janse, Manaquer, Mován, Vandama.
Mercaderes de Francia: Angelín de Monguía, Caletote, Chabot, Ferra, Ley Grave, Pitesen, Reinaldos, Rixo.
Mercaderes de Portugal: Fernández, González, Hernández, Núñez, Yanes.
Mercaderes de Aragón: Alirall (catalán), Codina (catalán), Fernández (catalán), Ferrer (vecino de Barcelona), Murzanz (catalán), Mateo (catalán).
Mercaderes de Castilla: Agreda, Aguilar, Aguiniga, Alarcón, Alcalá, Álvarez, Ávila, Ayala, Ayamonte, Baena, Báez, Balboa, Barrera, Barreto, Bedoya, Bernabé, Campo, Cantillana, Carmona, Contreras Montalvo, Cortidor, Cristóbal, Chagojan (burgalés), Deza, Díaz, Enzio, Fernández, Fuente, Galiano, García, Gómez, González, Gutiérrez, Hernández, Herrera, Hurtado, Hurtelin, Jaén, Jerez, Jiménez, Lebrón, León, López, Lutiano, Manrique, Marchena, Márquez, Marquina, Martínez, Medina, Mérida, Molina, Montesa, Moya, Núñez, Ome, Ortega, Ortiz, Palencia, Paz, Peña, Peñalosa, Pérez, Pérez de Cabrera, Pérez de Loya, Pérez de Returbio, Polanco, Quesada, Rodríguez, Ruiz, Sagasta, Sánchez, Soria, Toledo, Torre, Trapero, Valladolid, Valverde, Vázquez, Velandia.
Gran Canaria, de esta manera, se convierte en un núcleo poblacional de españoles, extranjeros y de aborígenes canarios: Aduraza, Agáldar, Aguayo, Aguilar, Alvar Sánchez, Angelate, Araus, Artiles, Báez, Barea, de la Barrada, Batista, Baxial, Belorado, Betancurt, Bienveniste, Bilbao, Buitrago, Bravo, Buisan, Cairasco, Calderín, Cardela, Carmona, Carrión, Casanola, Castaeña, Castillo, Castillo Olivares, Castroverde, Catalán, Catela, Cea, Cerezo, Cibo de Sopranis, Ciudad-Rodrigo, Córdoba, Coria, Cuenca, de la Coba, de la Coruña, del Corral, Dávila, Díaz, Díaz de Arguayo, Díaz de Valderas, Díaz de zorita, Díaz de Monzón, Dieppa, Dorador, Enríquez, Espino, Estrella, Fernández, Fernández de Alcocer, Fernández Muñoz, Fernández de Olivares, Ferrero, García de Vergara, Ginovés, González, Gibraleón, Guerra, Herrero, Hurtado, Inglés, Jerez de Badajoz, Jiménez, Jiménez de Villatoro, Juan, Laras, Leal, Ledesma, Lobón, Lorca, López, Lugo, Mañero, Martín, Martínez de Bilbao, Matabrigo, Mateo, Merodio, Mezqueta, Miñoz, Miranda, Mireles, de la Mota, Moya, Navarro, Ojos de Garza, Olivares, Olleroso, Olmedo, Oñate, Orzorroz, Osorio, Palomares, Pineda, Riverol, Rodríguez, Cabezudo, Rodríguez de Carmona, Rosa, Rosales, Ruiz, San Clemente, Sánchez Maldonado, Sánchez de Valenzuela, Sandoval, San Lucar, Santiago, Santibáñez, Sasedo, Sierra, Soberani, Solís, Sosa, Suárez de Figueroa, Talavera, Tarifa, Temiño, Toledo, Tolosa, Torquemada, Trompeta, Trujillo, Urueña, Valderas, Valerón, Veinteno, Vergara, Viejo, Villagarcía, Vizcaíno, Westherlín, Yáñez, Yáñez de Lobón, Xara, Ximénez, Zalamea, Zamora, Zazaga, Zerpa y Zorita.
Carlos Platero Fernández detecta el origen de distintos apellidos llegados a Canarias. A comienzos del siglo XVI, además de los moriscos de la costa sahariana y de negros de Cabo Verde y Guinea, se asientan en nuestras islas población de procedencia mediterránea (Marsella, Niza, Génova y Malta), mucha de ella de ascendencia judía. Se detectan en Gran Canaria estos últimos: Alberto, Alegre, Amoreto, Arnaldo o Arnao, Azuaje, Aubín, Burón, Clavo, Cárrega, Corona, Costa, De Oreste, Fiesco, Fosato, Franchi o Franquis, Gaitán, Gua, Loret, Lutzardo, Macía, Marín, Milla, Monleón, Montelongo, Morena, Palomar, Pasqua, Ponce de León, Ponte, Rizo, Salvago y Sopranis. En Tenerife y La Palma, apellidos como Ascanio, Baticola, Bayardo, Bravo de Laguna, Ferral de la Nuez, Polo, Rey y Rosaura. Y otros repartidos por todas las islas como Casanova, Spínola, Grillo, Grimaldi, Imperial y Viñol.
Desde principios del siglo XVI y mediados del mismo, llega la colonia más significativa a Canarias desde Portugal y las Islas Azores; alcanzando su mayor afluencia bajo el imperio de Felipe II, donde España y Portugal se encuentran unidas durante un periodo (1580-1598). La Palma es la más beneficiada por este hecho, seguida de Tenerife y Gran Canaria (Arucas y Guía sobre todo), y en parte La Gomera y El Hierro: Acosta, Aguardia, Alvares, Arias, Arvelo, Arrua, Azebedo, Barbosa, Barreto, Blas, Brito, Cadahueso, Camejo, Castañeda, Castelén, Castro, Caravallo, Cifuentes, Chacón, Días, Donaire, Estévez, Estévanes, Fernándes, Fleitas, Francisquiánes, Francos, Gil, Goes, Gómes, Gonsáles, Gonzaliánez, Hernández, Lima, Lobo, Lopes, Leyton, Martínes, Martinón, Manrique, Montenegro, Melo, Padrón, Páes, Pelegrín, Pereira, Pinto, Pacheco, Perucho, Pinero, Quiroga, Romeu, Santarem, Sarco, Sardinha, Sousa, Tavares, Toledo, Yanes, Yanis, entre otros.
José Pérez Vidal, en su libro Los Portugueses en Canarias (1991), expone los siguientes apellidos de origen portugués avecindados en Canarias: Abreo o Abreu, Acosta, Aguardia o Guardia, Alfonso o Afonso, Almeyda o Almeida, Alonso, Álvarez, Aponte o Ponte, Arias, Arrua, Azevedo o Acevedo, Báez o Váez, Barrero, Bello o Vello, Blas, Braga, Brito, Cabral, Cadahueso, Cairasco, Cámara, Camelo, Caravallo o Carballo, Cardoso, Carrera, Castro, Coello, Correa, Delgado, Dévora o Évora, Díaz, Domíngues o Domínguez, Dromund, Duarte, Elías, Enrique, Espínola, Esquivel, Esteban, Estévanes o Estévanez, Estévez, Fariña, Fernandes o Fernández, Ferreira, Figueroa, Fleytas o Fleitas, Fonseca, Fonte, Fraile o Freile, Gago, Gallo, García, Garro, Gil, Goes, Gómes o Gómez, Gonzáles o González, Guimaraes, Gutiérres o Gutiérrez, Henríquez, Heredia, Hernándes o Hernández, León, Ler, Lerda, Lima, Lobo, Lópes o López, Lordelo, Lorenzo, Luis o Luys, Machado o Machado, María, Marín, Márques o Márquez, Martín, Martínez, Marullero, Melo, Méndes o Méndez, Montero, Mora o Moura, Morales, Niz, Núñez, Oliveira u Olivera, Oliver, Orrego, Pacheco, Páez, Paiva o Payva, Perera o Pereyra, Péres o Pérez, Pimentel, Pimienta, Pina o Pino, Pinto, Piñero, Portugués, Quaresma, Ramos, Raposa, Rege o Rego, Resendes, Riquel, Rodrígues o Rodríguez, Ruis o Ruiz, Saa, Salvago, Sánches o Sánchez, Sanctiago o Santiago, Sarco, Sardinha o Sardiña, Silva, Sousa o Sosa, Tabares o Tavares, Torres, Velasco o Velazco, Venavides o Benavides, Viera, Vieres, Yanes, Yañez, Yllanes o Illanes.
El Instituto Nacional de Estadística permite conocer, con datos del 1 de enero de 2009, el número de personas nacidas en Canarias con determinado apellido. Como primer Apellido en Santa Cruz de Tenerife, los más numerosos son González (51.239), Hernández (47.336), Rodríguez (44.085), Pérez (35.309), García (31.353), Martín (25.606), Díaz (20.993). En Las Palmas de Gran Canaria destacan como primer apellido Rodríguez (41.324), Santana (40.471), González (30.297), Hernández (29.663), Pérez (25.937), García (25.520), Suárez (20.839).
Los apellidos con mayor frecuencia en Canarias, como primer apellido, por tanto son: Rodríguez (85.409), González (81.536) y Hernández (76.999).
El investigador Francisco García-Talavera Casañas, en su artículo Apellidos canario-portugueses (2010), obtiene los siguientes resultados para los apellidos canarios: Rodríguez, 183.000 personas; González, 177.000; y Hernández, 160.000; con lo que habría 520.000 canarios con estos 3 apellidos, una cuarta de la población, que a fecha de 1 de enero de 2009 rondaba 2.103.992. Este mismo autor llega a la conclusión de que la mitad de los apellidos canarios son de origen portugués, y que muchos de los aborígenes guanches de Tenerife adoptaron, en muchos casos, los tres apellidos mencionados, además de los de García, Pérez, Martín, Díaz, Betancort, Delgado, Ibaute o Baute, Bencomo, Tacoronte y Guanche, entre otros (García-Talavera Casañas, 1997).
Asimismo, considerando sólo el primer apellido de los nacidos en Canarias desde el 1 de enero de 2009 hacia atrás, Hernández (76.999) es un apellido que se halla en la Comunidad Autónoma Canaria en un 21,56% del total
cional.
Se va a mencionar ahora los apellidos más representativos, sin descartar otros. Sólo se va a cuantificar los apellidos con una frecuencia mínima de 1000 en Canarias y por encima del 20% del total nacional. Y se va a diferenciar apellidos canarios en general, apellidos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y apellidos de la provincia de las Palmas.
Apellidos canarios en general a nivel nacional: Abrante (1.004), 96,54%; Acosta (9.313), 32,13%; Afonso (8.093), 77,94%; Aguiar (2.008), 44.52%; Albelo (2.104), 94,65%; Armas (7.058), 79,89%; Arrocha (1.128), 84,50%; Arteaga (1.988), 23,14%; Báez (2.788), 33,69%; Barreto (2.742), 57,47%; Batista (3.414), 37,84%; Borges (1.576), 42,34%; Brito (6.636), 62,07%; Cabrera (22.979), 34,20%; Cedrés (1.425), 90,94%; Coello (1.026), 20,45%; Cubas (1.542), 52.56%; Curbelo (3.118), 87,63%; Felipe (2.103), 21,55%; Ferrera (1.068), 20,46%; Hernández (76.999), 21,56%; Jorge (3.763), 30,70%; Machín (2.464), 59.56%; Marrero (13.860), 90,60%; Mederos (1.890), 89,70%; Melián (6.672), 94,18%; Noda (1.408), 93,50%; Padrón (7.197), 84,47%; Perdomo (6.062), 80,65%; Perera (2.985), 45,86%; Ravelo (2.030), 90,59%; Rivero (8.639), 28,01%; Suárez (26.256), 21,56%; Tacoronte (1.052), 96,34%; Tavío (1.045), 93,81%; Tejera (3.443), 61,91%; Trujillo (7.822), 28,56%; Umpiérrez (1.171), 82,64%.
Apellidos canarios de la provincia de Santa Cruz de Tenerife: Abreu (2.420), 46,46%; Baute (1.032), 92,89%; Bethencourt (1.698), 67,73%; Casañas (1.003), 57,38%; Concepción (2.198), 52,43%; Chinea (2.273), 89,91%; Darias (2.364), 80,30%; Dóniz (1.102), 89,96%; Dorta (4.494), 85,50%; Fariña (2.295), 32,99%; Febles (1.237), 79,14%; Fumero (1.870), 89,35%; Gorrín (1.101), 87,94%; Luis (7.765), 47,89%; Marichal (1.263), 81,01%; Negrín (2.474), 71,63%; Plasencia (3.008), 55,53%; Quintero (3.150), 20,29%; Regalado (1.078), 30,53%; Siverio (1.311), 92,78%; Socas (1.409), 80,84%; Yanes (2.679), 70,37%.
Apellidos canarios de la provincia de Las Palmas de Gran Canaria: Álamo (2.608), 39,87%; Alemán (4.996), 60,78%; Almeida (3.035), 35,15%; Arencibia (2.111), 88,70%; Artiles (3.624), 92,24%; Betancor (4.855), 90,24%; Bolaños (2.501), 33,42%; Calderín (1.082), 92,56%; Castellano (3.846), 21,35%; Déniz (4.180), 82,71; Espino (2.304), 42.24%; Estupiñán (1.286), 77,14%; Falcón (5.086), 39,33%; Fleitas (1.402), 59,46%; Guedes (2.151), 76,28%; Henríquez (2.479), 62,59%; Martel (3.737), 76,83%; Montesdeoca (3.824), 84,28%; Monzón (3.272), 45,22%; Ojeda (5.696), 29,17%; Quevedo (1.790), 23,64%; Quintana (7.550), 25,51%; Santana (40.471), 70,69%; Socorro (1.756), 84,06%; Sosa (7.178), 38,81%; Valido (1.801), 90,19%; Viera (3.264), 50,06%.
De los anteriores datos, podemos nombrar los apellidos preponderantes en Canarias sin ser exhaustivos, entendiendo por ello que su porcentaje en el archipiélago es más del 50% del total en España: Abrante, Afonso, Albelo, Alemán, Arencibia; Armas, Arrocha, Artiles, Barreto, Baute, Betancor, Bethencourt, Brito, Calderín, Casañas, Cedrés, Cubas, Curbelo, Chinea, Darias, Déniz, Dóniz, Dorta, Estupiñán, Febles, Fleitas, Fumero, Gorrín, Guedes, Henríquez, Machín, Marichal, Marrero, Martel, Mederos, Melián, Montesdeoca, Negrín, Noda, Padrón, Plasencia, Perdomo, Ravelo, Santana, Siverio, Socas, Socorro, Tacoronte, Tavío, Tejera, Umpiérrez, Valido, Viera, Yanes.
José Melchor Hernández Castilla.
Los realejos, a 3 de julio de 2010.

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